Apenas comenzamos este camino como esposos, y ya sé que fue la mejor decisión de mi vida. Amo la esposa que eres: tu manera de cuidarme, tu paciencia, la forma en que conviertes cualquier día difícil en uno más liviano solo con tenerte cerca.
No soy perfecto, lo sé mejor que nadie, y aun así cada mañana decides quedarte. Decides amarme, elegirme, estar conmigo. Ese es el regalo más grande que tengo, y no hay cumpleaños que alcance para agradecértelo del todo.
Feliz cumpleaños, mi esposa. Que este nuevo año esté lleno de la misma luz que tú le regalas a todo lo que tocas.
Te amo, hoy y siempre.